miércoles, 22 de junio de 2011

El decoro particular de la mujer II




Hola otra vez, ya vengo con la ultima parte de este post, siento que no pueda ser mas corto ,pero aun así e recortado bastante ,probablemente este sea el ultimo post que escriba en algún tiempo, ya que estoy a 3 días de irme a Londres,¡estoy emocionadísima!,tal vez escriba un minipost de despedida entes de irme .Hoy  estamos en casa bastante alborotados, porque tenemos que hacer el equipaje y además hoy vienen unos amigos a cenar .Y sin mas preámbulos ,el final del post(a mi esta parte me gusta mas que la otra ,pero tenia que hacer las dos).
 ” Las mujeres, sentadas o de pie, no deben transmitir ni tesura, ni dejadez. Una joven bella muy vanidosa por  hermosura place mucho menos, que la que conserva un gesto gracioso y sencillo, aunque no sea tan linda y perfecta como la otra.
El paso de una mujer no debe ser ni muy vivo ni muy lento; el más fácil y cómodo es el que fatiga menos y agrada más. El cuerpo y la cabeza derechos, pero sin fingir ni actuar; el movimiento, sobre todo el de los brazos, suave y natural, las miradas dulces y modestas.
No es decoroso que una mujer hable muy alto ni con mucha vivacidad.
Cuando esté sentada, no debe cruzar las piernas ni tomar una actitud descuidada e incluso vulgar. Ocupará casi toda la silla, así parecerá que no le sobra ni le falta la comodidad. Hay algunas mujeres que están sujetas a hábitos extravagantes.  Las que los tienen, deben  vencerlos, y las demás no adquirirlos. El gestear, hacer visages y muecas, mover los ojos a uno y otro lado, cerrarlos y abrirlos con rapidez  son vicios que chocan siempre, lo mismo que la risa exagerada. La hermosa boca de una mujer parece propia para la sonrisa graciosa, no para las carcajadas.
Es   más fácil y más agradable para una mujer ser realmente como la naturaleza ha querido que sea, que tomar el tono o el aire varonil. Los modales libres   o  vasto, son insoportables en una mujer. Un aire afectuoso, dulce y casi tímido, una tierna y bondadosa actitud hacia las personas que le rodean, son cualidades y actitudes que caen siempre bien a una señorita. En su rostro deben estar pintadas la esperanza, la dulzura, la satisfacción; nunca ha de verse en ella el abatimiento, el desasosiego o el mal humor.
Las mujeres no están menos libres de pasiones que los hombres; pero les interesa mas ocultarlas. Deben hacer todos los esfuerzos para vencerlas, y si lo consiguen, disimular que en ningún momento han estado sujetas a su ellas.
Las mujeres tienen, por lo común, la imaginación más viva que los hombres, un espíritu más observador, un tacto más delicado y más fino, y están mas pronto al corriente en la sociedad  en una edad, en que los hombres ocupamos todavía los bancos de la escuela. Nacidas para agradar, se nos ve   frecuentemente adornadas de vestidos y prendas, que nos hacen objeto del   cariño y nos obligan a buscar el ameno trato; pero siempre el decoro y una intención   honesta y limpia deben mediar en nuestras relaciones con las gentes.” 





















2 comentarios:

  1. xD Madre mia, cunto menos me ha parecido curioso... De que epoca data este escrito??

    Espero que te lo pases muy bien en tu viaje a Londres!!

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  2. Siento mucho que no haya gustado.

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